Si has notado que la luz de advertencia de agua baja se enciende muy a menudo y el motor funciona a una temperatura más alta de lo habitual, es probable que tu vehículo tenga una fuga de refrigerante. Pero no se preocupe, le mostraremos cómo comprobar si hay una fuga:

 

Los vehículos están diseñados de forma diferente, por lo que las fugas pueden producirse en distintos lugares. Así que siempre es una buena idea comprobar todas las áreas donde tienden a producirse fugas. Las principales son:

 

  • Junta de culata: si se han dado casos de sobrecalentamiento del vehículo, puede ser que la junta de culata esté dañada. En este caso también puede haber una pérdida de aceite. Un consejo importante: compruebe el tapón de aceite del motor, si tiene un color café con leche, podría ser que realmente se haya quemado la junta.
  • Si la junta de culata se ha quemado, es posible que se haya perdido aceite.
  • Radiador: aunque es difícil que ocurra, el radiador puede haber sido pinchado por un objeto en la carretera. Cuando el tiempo esté seco y el vehículo frío, pasa la mano por debajo del radiador y comprueba si hay agua acumulada. Si es así, lo más probable es que la fuga esté ahí.
  • Válvula termostática o bomba de agua: A veces la pérdida de agua se debe a problemas de estanqueidad. Compruebe que no haya humedad en el exterior de estas piezas;

  • Válvula termostática o bomba de agua.
  • Agua goteando en el suelo: Cuando la fuga es grande, puede haber mucha pérdida de agua. En este caso, es más efectivo buscar el lugar de donde proviene. Pero recuerda: no siempre es señal de fuga, también puede venir del aire acondicionado. Así que haz la prueba con el aire acondicionado apagado y comprueba si el agua que gotea está caliente o es del color de tu aditivo.

 

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